Durante 12 años, Mercedes ha documentado la vida de su hijo Airam, diagnosticado con TEA y PANDAS. Esa enfermedad le provoca brotes repentinos que surgen como un volcán que despierta y despliega su fuerza sin aviso en medio de la calma, al igual que ocurre en La Palma el lugar que habitan. Grabar es la manera que encuentra una madre de poder tomar distancia y a la vez tenderle una mano a su hijo para acercarlo.